En temporadas sumamente calurosas se producen fallecimientos en el mundo laboral y también deportivo, por realizar ejercicio físico a altas temperaturas.
El golpe de calor se define como un incremento de la temperatura corporal por encima de 40º y alteraciones del Sistema Nervioso Central como consecuencia de un fallo agudo del sistema termorregulador ubicado en el hipotálamo que mantiene la temperatura estable en 37º.
En las carreras populares, y en el deporte en general, el golpe de calor aparece cuando se entrena o compite a altas temperaturas y con alta concentración de humedad. El golpe de calor es la segunda causa de muerte tras los traumatismos craneoencefálicos de deportes de riesgo.
Las causas del golpe de calor son múltiples pero en el deporte se resume en un aumento de la producción de calor por el ejercicio físico y una disminución de la pérdida de calor por aumento de la temperatura ambiental, índice elevado de humedad y deshidratación.
Por encima de 42º (temperatura máxima crítica) se deteriora la función celular ocasionando un fallo multiorgánico: necrosis hepática, corpulmonale, insuficiencia renal, insuficiencia cardiaca, rabdomiolisis, alteraciones electrolíticas (hiperpotasemia, hiperfosfatemia e hipocalcemia), coagulación intravascular diseminada (CID), etc. y sobre todo lesiones cerebrales, desde edema hasta hemorragias locales, entrando el paciente en estupor, coma y finalmente en muerte cerebral. Las células cerebelosas de Purkinje son muy sensibles a la toxicidad por el calor y los pacientes que sobreviven quedan con graves secuelas de ataxia, disimetría y disartria.
Lo más importante es la PREVENCIÓN con una serie de normas básicas y lógicas, que aunque muchos las conocéis no se llevan a la práctica.
1) Hidratación: Muchos atletas no beben en los avituallamientos por no tener sed. Ese es el error más importante y frecuente. La sensación de sed se regula en el hipotálamo cuando aumenta la presión osmótica del plasma pero no mide el estado de hidratación de células y tejidos, de tal manera que cuando se tiene SED ya estamos DESHIDRATADOS. La sed es un mecanismo de alerta del organismo. Por lo tanto, debemos beber en todos los avituallamientos de una prueba, se tenga o no sed.
2) Suplementos: El atleta debe salir a entrenar o competir perfectamente hidratado no solamente con agua sino también con electrolitos (potasio, magnesio) e hidratos de carbono del tipo dextrina.
La pérdida de magnesio ocasiona espasmos, calambres e incluso rigidez muscular. La depleción de potasio trae como consecuencia la debilidad muscular, apatía y somnolencia.
Una pérdida del peso corporal en carrera del 2% reduce la capacidad de rendimiento en un 20-25 %.
3) Protección: Cubrir la cabeza con una gorra o sombrilla como es el caso del amigo Alberto Costilla.
4) Indumentaria: Amplia y ligera, de colores claros en verano y tejidos permeables que facilitan la evaporación.
5) Horario: Entrenar o competir a primeras horas de la mañana o últimas de la tarde durante los meses estivales.
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