AQUI EN LOS TUXTLAS Y EN LOS LLANOS
* Los Presidentes de los Tuxtlas se caen
* El de San Andrés un Gobierno Gris
* Rafael Fararoni, ahora sí alcalde electo
Por Víctor Calderón Azamar
Como no se había dado en muchos años, un Presidente Municipal que debía estar con las más altas expectativas de crecer políticamente se desplomó totalmente en su último año de ejercicio y no por la tormenta tropical Karl, ni por la falta de recursos en las arcas municipales para cerrar el año de Hidalgo, sino se cayó de repente por soñar muy alto y sentirse que la virgen le hablaba y que San Fidel la apoyaría en todos sus proyectos, me refiero a doña Marina Garay Cabada, quien nunca pensó que cerraría su gobierno con los grandes problemas financieros y políticos que en la actualidad enfrenta, los cuales difícilmente los habrá de superar, ante la llegada del final de su trienio.
La clase política del municipio de San Andrés Tuxtla, está sorprendida de esta repentina caída, debido a que la Alcaldesa Marina Garay Cabada, marchaba en caballo de hacienda en busca de un buen futuro político, sin embargo enterró todo, por su descarado interés por el dinero, al dedicarse solamente a cuidar su inversión de estos tres años de gobierno municipal, al consejo de su amigo y asesor el ex munícipe de Coatzacoalcos, Marcelo Montiel, quien le canto al ritmo de que “Vendrán Tiempos Mejores” y ” La Vida da Sorpresas”.
La obra pública de Doña Marina Garay Cabada, fue la prioridad de su gobierno municipal, basado en que primeramente se debía posicionarse en el ánimo de la ciudadanía y así de esta forma proyectar a su cachorro Octavio Pérez Garay en la Diputación federal y de rebote aterrizar en la alcaldía, proyecto que no se cristalizó ante el frontal encuentro que sostuvo la edil con las fuerzas políticas de este municipio que no aceptaron mas imposiciones en torno a sus representantes electorales.
De paso por la Presidencia Municipal, la primer edil de este politizado municipio acrecentó sus negociaciones vendiendo material de construcción y pétreo a las constructoras que edifican la obra pública, propiedad de Faustino Guillen, Ricardo Álvarez, Emilio Díaz Álvarez y Gilberto Honorato Rodríguez, este último candidato de la doña y de los contratistas a dirigir la obra pública municipal del próximo gobierno municipal. Honorato es un personaje joven que ya probó las mieles del poder en el pasado gobierno Carrioncista al tener una gran cercanía con el ex titular de Obras Públicas del Gobierno Carrioncista (Irving López Rodríguez) con quien realizo varios bisnes.
Los elegidos de la doña para hacer la obra pública, por obligación moral siguen comprando en las cadenas de tiendas Construrama los Pérez, propiedad de su hijo Octavio Pérez Garay, en donde la tonelada de cemento tiene un costo de dos mil cien pesos y es cobrada hasta un diez por ciento más de su costo con el pretexto que es a crédito y aunque sea al contado los constructores tienen la orden de comprar en esta negociación que ha crecido considerablemente en estos tres años, porque de los contrario se le suspende el contrato de la obra.
Al único sector que no le ha fallado la munícipe Marina Garay Cabada, es a este reducido número de constructoras que desde hace tres años edifican la obra municipal y por ende controlan la economía de esta población, abasteciéndose en las negociaciones de los Pérez Garay en donde compran, alambre, tornillos, tuercas, cemento, cables, focos y más.
Como en los mejores tiempos del PRI Gobierno en este trienio municipal no han tenido problema para obtener de manera regular o mediante privilegios, licitaciones públicas millonarias para surtir los materiales para la obra pública de San Andrés Tuxtla.
No obstante los millones de pesos presupuestados para obras mayores, el gobierno de Marina Garay Cabada, podría concluir su mandato sin una obra importante por la cual la debiera recordarla la sociedad Sanandresana, porque se quedaron pendientes las prioridades más urgentes de este municipio como quitarse el honroso segundo lugar en alfabetismo en la entidad, la construcción y acondicionamiento de la vías de comunicación que se encuentran en pésimo estado y el apoyo al renglón agrícola.
Ante este panorama y luego de tres años de mandato, la posibilidad de que el trienio del Ayuntamiento Constitucional de San Andrés Tuxtla, pase a la historia sin tener en su haber una obra que haya tenido el interés colectivo, es casi un hecho, sobre todo después de la ola de protesta que se dejó sentir entre los diferentes sectores productivos de esta importante población con el rescate del centro histórico del primer cuadro de la ciudad en donde se invirtieron más de quince millones de pesos en la construcción de calles, introducción del cable subterráneo y embellecimiento de las fachadas de los principales edificios, los cuales albergan en su mayoría a diferentes negociaciones comerciales, recursos que bien se pudo haber invertido en el campo en donde miles de hombres y mujeres reclaman fuentes de empleo, ante la pobreza en que viven en la actualidad, sin embargo se prefirió invertir todo en la cabecera municipal. Continuaremos……
LEQUERAS Y PIÑERIAS.- Se presume que será en la última semana de este decimo mes cuando el Tribunal Electoral Federal, analice el caso Veracruz y se ratifique el triunfo de Javier Duarte de Ochoa, como virtual gobernador electo. Las protestas y argumentos de la oposición partidista son puros berrinches y de esta forma desean agenciarse de una victoria que no les pertenece. Ante este futuro anuncio, en las regiones de los Tuxtlas y Los Llanos del Sotavento, los seguidores del doctor Duarte están atentos para festejar la legitimidad de los pasados procesos electorales.
La ratificación del Rafael Fararoni Mortera, como Presidente Municipal Electo, por parte del TRIFE, tuvo buenas reacciones entre las distintas esferas políticas de San Andrés Tuxtla, porque a juicio de los expertos este personaje garantiza una nueva opción en la política de este municipio. Es más se piensa que el empresario será un buen alcalde, si se parte de la idea que no se servirá del cargo, como otros (Jorge Alberto González Azamar, Eulalio Ríos Fararoni, Gines Diez Bravo, Marina Garay Cabada y otros) Porque para empezar cuenta con una posición económica holgada que le permitirá servir a sus coterráneos y no servirse de ellos.
El veredicto final de la máxima autoridad federal electoral, fue acogido de manera pacífica entre la militancia de Acción Nacional Sanandresana que anulaba toda esperanza de estar dentro del Palacio Municipal de la cabecera distrital. El ex aspirante a la alcaldía por los azules, Silvano Torres Xolio, señalaba luego del anuncio del TRIFE “Respeto cabalmente la decisión de los tribunales federales electorales” con lo cual demostraba que en verdad es un caballero de la política y más aún cuando comentaba “Ojala que las nuevas autoridades municipales cumplan cabalmente el compromiso que sostuvieron con la sociedad Sanandresana.” “No me iré de San Andrés Tuxtla, seguiré trabajando a favor de los que menos tienen a través de mi fundación” porque se puede servir dentro y fuera del gobierno.
En torno al triunfo de Rafael Fararoni Mortera, existe un gandaya que se quiere colgar todas las medallas del triunfo del Revolucionario Institucional a través de infamias, calumnias, golpes bajos y todo lo que se caracteriza en la loca carrera de tener el control político de la próxima administración municipal, caso concreto es Bernardino Victoria Cervantes a quien los cercanos colaboradores del próximo alcalde le están guardando un asuntito en el que habrá mucho de qué hablar, sobre todo de un recurso que fue desviado en campaña en la próxima daremos pelos y señas.
Admirado por unos, criticado y hasta odiado por muchos más, Jorge Alberto González Azamar, dejara la titularidad del Ayuntamiento Constitucional del turístico municipio de Catemaco, en la banca rota y seguramente habrá de repetirse la historia en la que dejara adeudos a la próxima administración municipal, tal como lo hizo hace más de una década.
Luego de haber mantenido el control político en este trienio municipal en donde hubo de todo menos corresponder a los compromisos más prioritarios de la sufrida sociedad Catemaqueña que cuenta los días para que termine esta pesadilla. Jorge González Azamar, no cambia y con un carácter fuerte parece más peleonero que político.
En torno a este cuestionado tema, el distinguido Catemaqueño, Leonel Cadena Martinez, comenta “ Yo puedo acusar a González Azamar de cualquier cosa menos de tonto”, contemporáneo y algún tiempo amigo del polémico munícipe, quien en algún momento se convirtió en el dolor de cabeza del PRI Gobierno, sobre todo a raíz de que intento imponer a su sustituto en la Presidencia Municipal. En fin el mal llamado “alcalde amigo” en el desarrollo de su mandato municipal quiso enarbolar la bandera de la cultura de la paz y la unidad, sin embargo dejo un municipio totalmente dividido, convulsionado y enfrentado no solamente en el ámbito político, sino también en el empresarial debido a que los prestadores de servicio están que trinan en contra del edil Catemaqueña, al no obtener apoyos para el sector turístico y la otra es que en estos momentos la cabecera municipal de Catemaco, se encuentra inundada por las aguas negra del drenaje del área municipal, lo cual le está afectando a este sector productivo que mueve el 70 por ciento de la economía de este municipio.
Cuando el hijo putativo de Jorge Uscanga Escobar, llego a la Presidencia Municipal, venia de un fracaso económico y quienes lo promovieron en este proyecto fueron sus familiares, en la actualidad suman varias residencias y casas de campo en las orillas del lago de Catemaco y por supuesto mucha lana ahorrada. El bronco como es conocido este alcalde se jacta de asegurar a sus simpatizantes que habrá de dejar un municipio muy diferente al que recibió hace tres años y claro que tiene toda la razón del mundo, porque las calles y avenidas que se pavimentaron en su mandato tienen la característica de ser obras de relumbrón, porque estas vías de acceso tendrán que destruirse, ante la falta del sistema de drenaje en estas zonas, por lo que sus logros quedaran en el aire y esto marcara la diferencia del poder autoritario de González Azamar, en torno a la mala planeación de la infraestructura urbana.
Mientras tanto varios grupos políticos que han sido acérrimos enemigos de Jorge González Azamar, se han infiltrado en la nueva estructura de lo que será el gobierno municipal entrante y desde ahí seguramente buscaran un ajuste de cuentas con el “Cacheton” que los desplazo y hasta los persiguió en estos tres años. Y nos vemos.
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