NAHLE ACABA CON LA HERENCIA MALDITA DE LA BURSATILIZACIÓN, ALCALDES NO SE PUEDEN ENDEUDAR

PERFILANDO

*Ediles con la pelota en su cancha

Por Iván Calderón
Durante casi dos décadas, 199 ayuntamientos veracruzanos vivieron con una soga financiera al cuello.
Antes de invertir en calles, agua potable, drenaje o servicios públicos, una parte de sus participaciones federales ya estaba comprometida por la bursatilización contratada en 2008.


Aquel esquema fue vendido como una solución financiera, pero terminó convirtiéndose en una de las peores herencias que dejaron los gobiernos del pasado. Los municipios pagaban y pagaban, mientras la deuda parecía no disminuir. Fue un mecanismo que durante años ahorcó las finanzas municipales y limitó su capacidad para responder a las necesidades de la gente.
Hoy esa historia comienza a quedar atrás.


La gobernadora Rocío Nahle García decidió liquidar anticipadamente la deuda bursátil que comprometía a 199 municipios, beneficiando al 94 por ciento de los ayuntamientos veracruzanos. No se trata únicamente de una operación financiera; es una decisión política que libera recursos para destinarlos a donde siempre debieron estar: obras, servicios públicos y bienestar social.
Pero la gobernadora fue más allá, pues dejó muy en claro que los alcaldes tampoco podrán salir corriendo a los bancos para volver a endeudar a sus municipios.


Incluso, el Congreso del Estado no aprobará solicitudes para contratar nuevos créditos, por lo que los gobiernos municipales tendrán que aprender a administrar con responsabilidad, fortalecer la recaudación del predial, eficientar sus ingresos y gastar con planeación.
Se acabó la época de gobernar con dinero prestado y de hipotecar las participaciones federales para resolver problemas del presente y heredar deudas al futuro.


Ahora los alcaldes tendrán más recursos, pero también una mayor obligación de dar resultados. Ese dinero ya no podrá perderse en obras de relumbrón, gastos innecesarios o proyectos sin impacto. Tendrá que reflejarse en pavimentaciones, agua potable, drenaje, alumbrado, caminos y mejores servicios para la población.


También hay que reconocer el trabajo político que hizo posible este acuerdo. Desde el Congreso del Estado se construyeron las condiciones para concretarlo y, en la operación institucional, el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, desempeñó un papel fundamental para alcanzar un consenso que hoy beneficia a prácticamente todo Veracruz.


Lo cierto es que Rocío Nahle no solo terminó con una herencia maldita que durante años estranguló las finanzas municipales.
También les quitó a los alcaldes el pretexto.
La pelota está en su cancha.


Quien vuelva a endeudar irresponsablemente a su municipio ya no podrá culpar al pasado.
Tendrá nombre, apellido y responsabilidad propia.
Veremos que es lo que pasa.


@IvanKalderon

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