LA GENERACIÓN Z-MBIE EN XALAPA

Ya el salió el peine, resulta y resalta que uno de los “líderes” de la marcha de la supuesta generación Z en Xalapa es el “jovencísimo” pero también descaradísimo Andrés Beceiro López.
¿Y quién es Beceiro? Pues absolutamente nadie. Un personaje tan gris que ni los viejos priistas ni los panistas reciclados lo querían cerca. Y eso ya es un decir.
¿La razón? Sencilla: no representaba a nadie. Pero aun así, el caballero presumía dirigir una “organización empresarial” en Xalapa que, con el tiempo, se descubrió que tenía la misma membresía que un club de fans de Napoleón Bonaparte: cero.
La fama (la mala, por supuesto) le llegó cuando se destapó que tenía jugosos negocios con el exdiputado Jorge Carvallo Delfín, uno de los más emblemáticos integrantes del Fidelato y el Duartismo.
Negocios millonarios vendiendo medicamentos a la Secretaría de Salud… a sobreprecio, por supuesto. El negocio perfecto ????.
Y como si faltara algo, el Yunato (sí, otro dechado de virtudes) también les puso el dedo, señalando que las empresas vinculadas a Beceiro y Carvallo habrían vendido medicamentos falsos. O sea, ni para el dolor de cabeza servían.
Tras ese escándalo llamado corrupción, Beceiro se esfumó. Uno creería que por su edad ya estaba jubilado, cuidando plantas o alimentando palomas. Pero no, el señor decidió reaparecer este 15 de noviembre, sumándose a la marcha que, según los organizadores, está encabezada por “jóvenes” de la Generación Z.
Sí, leyó bien: un personaje que ya debería estar pidiendo su INAPAM y cobra su pensión de bienestar quiere ahora encabezar una movilización juvenil.
Así que si usted pensaba que la marcha del 15 era de chavos indignados, sólo deténgase a ver al jovenazo que la lidera: un veterano de mil negocios con el político más oscuro que ha parido el fidelismo.
Y ahora resulta que viene a darnos clases de moral, paz y buen gobierno.
Vaya caso.
