Nahle, plaza llena, críticos vacíos


Perfilando

Nahle, plaza llena, críticos vacíos

Por Iván Calderón

Ya se venía venir, los de siempre con el mismo libreto gastado: que fue “acarreo”, que eran “20 mil obligados”, y lo dicen con una seguridad que solo tienen quienes nunca pisan una plaza cuando el pueblo decide estar.

Le explico.

Lo que se vio en el Primer Informe de la Gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, no fue una foto armada, fue un mosaico vivo de Veracruz: norte, centro, sur, la sierra, la costa, el campo, la ciudad; funcionarios, sí, pero también comerciantes, transportistas, maestras, estudiantes, adultos mayores, familias completas. Pueblo, pues.

Y es que hay una diferencia brutal entre llenar una plaza con pretextos y llenarla con ánimo. Lo del domingo fue ánimo, fue respaldo, fue presencia real; no de comentarios en redes, no de perfiles falsos y no de la “burbuja digital” donde creen que todo se decide a base de likes.

Lo más curioso es que quienes hoy gritan “acarreo” son los mismos que apoyaron hace unas semanas su famosa marcha de la “generación Z”, que al final terminó siendo de todas las generaciones… menos multitudinaria. Porque, siendo generosos, ni el 10% de la Plaza Lerdo lograron ocupar. Ahí no hubo pueblo, hubo un eco ridículo y una evidencia contundente, la oposición hace ruido en redes, pero camina sola en la calle.

Entonces la pregunta es obligada y nadie la quiere responder, ¿en dónde está toda esa gente que según ellos está en contra de Rocío Nahle? ¿Dónde? Porque en la plaza no estaba, en los municipios no se ve, en las colonias tampoco. Solo existe en la caja de comentarios de Facebook y en los mismos opinadores reciclados que la critican todos los días, pase lo que pase.

El Primer Informe no solo fue un evento político, fue un termómetro social, y el termómetro marcó respaldo, con un gobierno que redujo la deuda histórica, que tiene inversión, seguridad, programas sociales, obra pública, turismo y presencia nacional e internacional. 

Datos duros, no discursos al aire.

Y eso es lo que más les molesta, ya que algunos apuestan al desgaste digital, el gobierno apuesta a la calle, al territorio. Mientras ellos hacen comentarios en redes, otros hacen carreteras; mientras ellos arman teorías, otros reparten medicamentos; mientras buscan el mínimo pretexto para criticar, otros avanzan.

Por eso el enojo, por eso la descalificación inmediata. Porque no tienen cómo reclamar con dignidad algo que no pudieron demostrar con presencia, ni en las urnas. 

En política, como en la vida, hay batallas que se ganan marchando… y hay derrotas que se evidencian con plazas vacías y con frustraciones en redes.

El domingo quedó claro: Veracruz no cabe en un comentario, Veracruz se mide en la calle, en territorio, y el territorio, esta vez, habló fuerte y lleno.

Les guste o no.

@IvanKalderon

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